Académico del Departamento de Geología UCHILE habló sobre los recursos hídricos invisibles de nuestro país en la Expo Agua Santiago 2026, organizada por el Gobierno de Santiago.
01 de octubre, 2026.- A la luz del conocimiento científico acumulado, el ciclo del agua que nos enseñaron en el colegio, que incluye evaporación, precipitación, infiltración y escorrentía, debe incluir a la circulación de agua subterránea como un quinto elemento. Variable que, aunque no está a la vista, cumple un rol crucial en el medio ambiente, las culturas y el desarrollo socioeconómico.
El Dr. Matías Taucare es hidrogeólogo, académico del Departamento de Geología de FCFM-Uchile y especialista en el campo de las aguas subterráneas. En los últimos días participó en el World Groundwater Congress 2026, organizado por la Asociación Internacional de Hidrogeólogos (IAH) en la ciudad húngara de Budapest, lo que da cuenta del interés creciente que despierta esta disciplina.
Por estos días, el Dr. Taucare lidera dos proyectos: el primero busca estimar cuánto contribuyen distintas fuentes de recarga a la renovación de acuíferos, mientras que el segundo tiene como propósito entender el rol de las rocas fracturadas en zonas hiperáridas. Ambos proyectos buscan redefinir lo que en Chile entendemos por el ciclo del agua y así, servir de base científica para impulsar una modernización normativa en torno a la gestión hídrica.
Los entornos subterráneos almacenan agua en los intersticios de las rocas, y esta fluye por debajo de nuestros pies. Actualmente, la creciente demanda de agua derivada de la globalización y la preocupación por la futura disponibilidad del recurso han generado un nuevo ámbito de interés en múltiples disciplinas como geología, ingeniería, agronomía, geografía y derecho, entre otras.
Aunque hay algunas estimaciones sobre la cantidad de agua subterránea, la verdad es que desconocemos los números exactos. A inicios de agosto, el profesor Taucare participó en la Expo Aguas Santiago 2026, donde compartió su visión al respecto del agua subterránea de Chile central.
Pregunta: Lo que nos estás proponiendo es que el ciclo del agua tiene un quinto elemento, digamos, que es la circulación subterránea.
Respuesta: Podríamos llamarlo así. Es una componente muy activa dentro del ciclo del agua y hay que entender cómo interactúa con los demás componentes.
P: ¿Cuál fue el espíritu de tu charla en la Expo Aguas Santiago 2026?
R: El foco fue explicar los procesos de recarga de los acuíferos de Chile Central y cómo la cordillera alimenta los acuíferos a través de la roca fracturada y de los canales de riego. Otro punto importante fue destacar que las lluvias no inciden directamente en la recarga de los acuíferos en zonas áridas, sino que lo hacen a través de otros mecanismos. Por último, mostrar que los acuíferos de Chile Central, de los cuales hemos dependido tradicionalmente, se encuentran en estado de sobreexplotación.
P: ¿Qué es lo que tú, como científico, defines como un acuífero?
R: Un acuífero es el medio geológico que permite almacenar y transmitir agua. Y, por lo tanto, nosotros podemos aprovechar esa agua para consumo humano o para las distintas actividades económicas.
P: ¿Qué tan nuevo es el tema de las aguas subterráneas?
R: Hace muchos años que se trabaja con el agua subterránea. El problema es que no está a simple vista y es difícil comprenderla, es difícil imaginarla y más aún poder gestionarla de manera adecuada. Entonces, claro, la gente que se acercó me dio a entender que la charla les sirvió para ir retroalimentando su conocimiento respecto de lo que se conoce de los acuíferos.
P: Si el tema del agua es tan importante y los acuíferos se usan hace mucho tiempo, ¿Por qué los hidrogeólogos se están involucrando recién en comparación a otras especialidades, digamos, como la ingeniería?
R: Durante mucho tiempo, los geólogos no estuvimos tan involucrados, sí los ingenieros hidráulicos para su captación y abogados para la regulación de su uso. Ahora se está viendo un boom, porque si bien antes el propósito era captar el agua (rol de los ingenieros), ahora se está buscando entender los acuíferos para que el uso del agua sea eficiente y sustentable, y ahí es donde entra el rol de la geología a través de una subespecialidad como la hidrogeología. De hecho, esa falta de conocimiento es lo que ha dado lugar al estado de sobreexplotación de los acuíferos.
Hace algunos años, el profesor Taucare alertó sobre la "sobreexplotación crónica de aguas subterráneas en zona central" y desde entonces se ha enfocado en utilizar todas las herramientas a disposición para estimar esta agua invisible.
"Si bien no se conoce cuál es el almacenamiento del agua, la misma profundización sostenida de los niveles genera problemas de acceso al agua, en especial a la gente con menos recursos. A mayor profundidad, se requieren más recursos económicos para perforar el pozo y así alcanzar el agua, pero también para la energía que consume la bomba al extraerla a mayor profundidad", dice el académico.
P: Ustedes como científicos están armando una especie de línea base respecto al agua subterránea. Pero esa línea base inevitablemente ya está alterada porque los acuíferos ya se están consumiendo.
R: Exacto, las líneas base ya no son tan base. Tenemos que trabajar con lo que hay. Hay que tomar los datos con cuidado y analizar qué se puede considerar como línea base.
P: ¿Cuál es la innovación que aportan ustedes como hidrogeólogos?
R: Yo lo que hago son modelos conceptuales para comprender qué es un acuífero y cómo funciona, para que otro profesional tome esa información como base y realice modelos numéricos más consistentes con la realidad. Actualmente, el agua subterránea se utiliza de manera activa, pero no se cuantifica adecuadamente porque las variables que intervienen en el ciclo del agua no se conocen bien.
P: ¿Podrías describir esas variables?
R: Por ejemplo, se asume que la lluvia es una de las principales fuentes de recarga en Chile central, pero lo que estamos viendo nosotros es que los deshielos, los ríos, los canales de riego y el agua subterránea que viene de la montaña es la que mueve la aguja de los acuíferos. Prácticamente en los acuíferos de Chile Central toda el agua viene de la montaña. La cosa es poder identificar o ver la relación de cuánto viene desde la alta cordillera y cuánto viene desde el frente de montaña. Eso es lo que hay que cuantificar porque son mecanismos distintos. Todo viene de la cordillera, pero parte se encauza en los ríos, otro tanto se desvía con los canales y otro se infiltra de manera subterránea. ¿Cuánto contribuye cada una de estas vías? Eso es parte del proyecto Fondecyt de Iniciación que estamos trabajando (n°11261272).
P: Si yo te pregunto ahora: ¿Cuánta agua hay bajo la zona central de Chile?
R: Es difícil cuantificarlo si no conocemos la geometría del acuífero, su arquitectura, sus propiedades hidráulicas y cómo varían horizontal y lateralmente y, en especial, cuánta agua entra al sistema.
P: ¿Qué falta para aumentar ese conocimiento?
R: Entender la arquitectura del acuífero, porque entendiendo la arquitectura del acuífero podemos empezar a medir las propiedades. Propiedades tan importantes como la permeabilidad y el coeficiente de almacenamiento... Si nosotros no sabemos cómo varían esos parámetros, finalmente resulta complicado cuantificar con exactitud el recurso. Lo que se hace actualmente es tomar ejemplos de acuíferos de otros sitios y extrapolar ese número a nivel local, asumiendo que es válido para todos los acuíferos de Chile. Pero los contextos de uno y otro lugar son distintos y, por supuesto, eso conlleva imprecisiones tremendas.
P: ¿Qué técnicas científicas se aplican para aumentar este conocimiento?
R: Yo en particular trabajo mucho desde la hidrogeoquímica y el monitoreo de agua de niveles. Pero hay otras técnicas, como lo mencionó una de las expositoras, como la geofísica. La misma hidráulica de captación en los pozos te aporta mucha información en términos de hidrodinámica. Pero es complicado acceder a toda esta información porque, de hecho, la información directa viene de los pozos, pero los pozos son privados. Entonces, al final, depende de la voluntad de los privados si uno puede acceder a esa información o no.
P: ¿Cómo sabemos que los acuíferos se encuentran en un estado de sobreexplotación, como mostraste hace tres años? ¿Solo porque los niveles bajan?
R: Sí, esa es una evidencia directa de que el acuífero está en un estado de desequilibrio. Y si se profundiza el descenso de los niveles, es porque se está extrayendo más agua de la que entra al acuífero. Es una especie de cuenta de ahorro. En el caso de los acuíferos, estamos gastando más de lo que estamos ahorrando.
P: En el fondo, si queremos regular y mejorar la normativa, vamos a tener que definir qué es un acuífero.
R: Sí. Y eso es difícil porque, en primer lugar, hay que conocer la arquitectura de lo que hoy se ocupa, que son los acuíferos aluviales o sedimentarios. Hay que conocer cuál es la forma de este relleno sedimentario, pero, al mismo tiempo, cómo interactúa con la roca para ir definiendo eso. Y eso ya habla de tres dimensiones. Y, si queremos, añadimos la cuarta dimensión que es el tiempo. Porque, al final, el tiempo te va a decir cuánta agua va a ir entrando y cómo va a ir respondiendo el acuífero en el tiempo ante las extracciones.
Rodrigo López, periodista Departamento de Geología UCHILE
Publicado el jueves 1 de octubre de 2026