Actividad en el Villarrica: "Son ciclos que pueden durar varios meses"

En los últimos 500 años, el Villarrica registra cincuenta erupciones, seis de ellas concentradas en 1908, 1948-49, 1963, 1971, 1984-85 y 2015. Visto en perspectiva geológica, el volcán Villarrica está actuando como ha actuado desde hace 650 mil años atrás.

Los eventos desencadenados el pasado domingo 24 de septiembre vienen a confirmar lo que ya sabemos: de los 92 sistemas volcánicos considerados geológicamente activos en Chile, el volcán Villarrica ocupa el primer lugar del ranking.

Es un sistema volcánico Nivel I, con un grado "muy alto" de riesgo específico, un macizo con erupciones históricas importantes y con un relevante número de población expuesta al peligro volcánico. En este nivel también se encuentran los volcanes Llaima, Calbuco, Nevados de Chillán, Puyehue-Cordón Caulle, Osorno, Mocho Choshuenco, Antuco, Carrán Los Venados, Cerro Azul-Quizapu, Chaitén, Lonquimay, Hudson y Lascar (más información acá).

En los últimos 500 años, el Villarrica registra cincuenta erupciones, seis de ellas concentradas en 1908, 1948-49, 1963, 1971, 1984-85 y 2015.

La historia pesa

Visto en perspectiva geológica, el volcán Villarrica simplemente está actuando como ha actuado siempre desde hace 650 mil años atrás. De hecho, aunque la alerta naranja decretada por la autoridad ha levantado alarmas y conmoción pública, lo cierto es que el macizo se encontraba desde al menos un año en alerta amarilla (es importante señalar que, al día de hoy, el complejo volcánico Laguna del Maule y el volcán Láscar se mantienen en alerta amarilla).

"Este es un volcán que hace erupción de forma frecuente en la historia", complementa Angelo Castruccio, Dr. en Geología, experto en volcanología física y académico en Geología U. de Chile, quien agrega que "estos ciclos eruptivos pueden durar varios meses".

Haciendo una revisión histórica, este es el registro de erupciones del Villarrica desde 1908 a la fecha:

  • 1908: Ese año, el evento comenzó el 31 de octubre y se extendió por casi dos meses, hasta finales de diciembre.
  • 1948-49: El Villarrica comenzó a mostrar actividad a partir del mes de abril de 1948, con una explosión de enormes proporciones el día 18 de octubre que dejó un saldo de 54 personas muertas o desaparecidas. La actividad continuó hasta febrero de 1949, por 11 meses.
  • 1963: Después de más de una década de actividad habitual, el día 08 de marzo de 1963 se reportaron escorias y fragmentos de lava candente, lo cual se extendió por casi tres meses, hasta el 24-25 de mayo.
  • 1971: Años más tarde, el volcán volvió a mostrar actividad a partir del mes de octubre de 1971. La erupción del 29 de diciembre de 1971 dejó un saldo de 15 personas muertas. En total, el evento se extendió por casi tres meses.
  • 1984-1985: Este evento eruptivo se extendió por cuatro meses, desde noviembre de 1984 a marzo de 1985, sin víctimas y daños de consideración.
  • 2015: Los primeros registros de actividad anómala se registraron el 05 de febrero y se extendieron hasta el 03 de marzo, momento de la erupción.

De todos los eventos anteriores, las erupciones de 1948 y 1971 han sido los más trágicos que se recuerden, con un saldo de decenas de desaparecidos y muertos. La erupción del '71, por ejemplo, "comenzó en el mes de octubre con pequeños flujos de lava y culminó el 29-30 de diciembre con un evento mayor", dice Castruccio.

Más hacia atrás en la historia, el evento de 1948 comenzó en el mes de abril y finalizó el 18 de octubre de ese año con una explosión que provocó una de las mayores catástrofes que hayan afectado a la zona. Documentos de la época describen "el deshielo de las nieves eternas y la formación de aludes por todo el contorno del volcán".

Mirando hacia adelante

Por el momento, no es posible determinar si habrá o no una erupción. "El Villarrica es un volcán con una frecuencia eruptiva muy importante. En este momento el volcán está más agitado, pero no podemos decir si la erupción será mañana, la próxima semana o en dos meses más", dice Castruccio. Concuerda con esta perspectiva el Dr. Felipe Aron, también académico del departamento de Geología: "Con la información que tenemos no podemos determinar si esto va a evolucionar a una erupción mayor. Muchas de las erupciones anteriores no han aumentado".

Por lo pronto, los académicos prefieren apuntar a la adecuada coordinación entre organismos técnicos y científicos, al autocuidado de las personas y la atención en aquellos factores de riesgo en las inmediaciones del volcán.

"Las erupciones son eventos de baja probabilidad, pero con consecuencias importantes", puntualiza el Dr. Castruccio, quien señala que es necesario poner atención a las quebradas, esteros y ríos, ya que "por ahí es por donde bajan las lavas, los aluviones. Esas son las zonas de máximo peligro", dice.

Aron, en tanto, señala que "esta es una erupción que puede mantenerse en niveles base, lo que indica actividad relevante a la cual hay que prestar atención como muy bien lo ha hecho la Red Nacional de Vigilancia Volcánica".

De todas formas, es importante señalar que la población está bastante más preparada respecto a las generaciones anteriores. La memoria histórica y la geología de nuestro país ha hecho su parte, recordándonos, de tiempo en tiempo, la importancia de mantener conciencia sobre los peligros naturales.

A esto se suman las campañas de difusión y comunicación desarrollados por organismos públicos y centros de investigación, como el Programa de Reducción de Riesgos y Desastres de la Universidad de Chile (CITRID), el Centro de Investigación para la Gestión Integrada del Riesgo de Desastres (CIGIDEN), el Centro de Excelencia en Geotermia de Los Andes (CEGA), las actividades de divulgación del Sernagomin, Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), entre otros.

Publicado el jueves 28 de septiembre de 2023