Grupo de geoética de la Sociedad Geológica de Chile presenta Código como marco de referencia para geocientistas

Documento fue elaborado en los últimos tres años, en el contexto de un profundo proceso intelectual en el mundo.

La Sociedad Geológica de Chile (SGCh) presenta a la comunidad científica la primera versión del Código de Geoética, documento inédito en las geociencias chilenas y que ofrece un marco de referencia para las decisiones y actuaciones de los profesionales de las ciencias de la Tierra en nuestro país.

El documento está disponible para todo público y contiene 60 artículos distribuidos en 18 páginas, donde es posible, además, acceder a un glosario de términos y un anexo de casos de estudio.

El Código es el resultado de tres años de trabajo por parte del Grupo de Geoética de la SGCh, compuesto por científicos y estudiantes de la U. de Chile, U. do Minho (Portugal), Politecnico di Milano (Italia), U. de O'Higgins, U. Católica del Norte, U. de Santiago de Chile, U. Técnica Federico Santa María, U. Santo Tomás, Colegio de Geólogos de Chile, Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) y profesionales del sector privado.

"La importancia de un Código de Geoética radica en que entrega las bases para un comportamiento ético tanto en la dimensión personal de valores como en la relación con sus pares y otros profesionales afines a las geociencias. En segundo, lugar ofrece directrices sobre el rol social que deben tener los geocientistas y sobre su responsabilidad con el cuidado del ambiente", dice la Dra. Luisa Pinto, académica del Departamento de Geología U. de Chile y coordinadora del Grupo de Geoetica de la SGCh.

Una guía para el trabajo científico

Gran parte de los progresos de nuestra sociedad están sostenidos en el trabajo de los científicos. Los avances en materia de salud, biotecnología, nutrición, construcción, meteorología, entre muchos otros campos, son el producto de largo plazo de un trabajo científico dedicado y comprometido a través del tiempo.

En el caso de las ciencias de la Tierra, el conocimiento de las fallas geológicas, el análisis de los acuíferos en zonas sometidas a estrés hídrico o el estudio de zonas bajo riesgo de remociones en masa, por ejemplo, han permitido el desarrollo de marcos de gobernanza en favor del cuidado de las personas.

Pero en Chile existen diversos sucesos donde el trabajo y las acciones (o inacciones) de los geocientistas ha sido desafiado. Es el caso del derrame del relave Las Palmas (2010), el aluvión de la Villa Santa Lucía (2017) o el reciente caso de las dunas de Concón (2023-24), los cuales demandan una reflexión más allá de la coyuntura.

Esto es especialmente relevante en Chile, país que ha vivido un explosivo crecimiento de la comunidad geocientista nacional, el aumento de las casas de estudio y la apertura de nuevos campos de investigación para los geocientistas.

Tomando este contexto como punto de partida, el Código de Geoética es una herramienta concreta, porque permite guiar las acciones de la comunidad geocientifica nacional. "Los códigos de ética son importantes, en general, para trazar límites claros en la forma de comportarse y realizar diferentes actividades, para cualquier comunidad", complementa la Dra. Millarca Valenzuela (U. Católica del Norte), quien también es parte del Grupo de Geoética de la SCGh.

Historia de la geoética

Aunque el concepto de geoética comenzó a gestarse a inicios de los años 90' en el mundo, el impulso definitivo de esta subdisciplina se remonta la década de 2010, tras el tristemente célebre terremoto de l'Aquila (Italia) y el tortuoso proceso judicial que le siguió, donde un grupo de científicos fue acusado de infravalorar los riesgos geológicos de esta región italiana y provocar, con sus decisiones, la muerte de más de 300 personas (finalmente fueron absueltos en 2014).

El movimiento de la Tierra y el consecutivo remezón en la sociedad italiana de la época puso en marcha una profunda reflexión intelectual sobre el rol de los geocientistas, que se tradujo en una secuencia de publicaciones académicas entre 2013 y 2021, en la presentación de la famosa Declaración de Geoética de Ciudad del Cabo (2016) y en la fundación, en 2013, de la Asociación Internacional para la Promoción de la Geoética (IAPG), organismo internacional que, actualmente, promueve la geoética en 35 países.

Latinoamérica cuenta con un significativo desarrollo de la geoética, con representantes tales como Roberto Greco (Universidade Estadual de Campinas, Brasil), Elizabeth Rovere (SEGEMAR, Argentina), Eduardo Marone (Universidade Federal do Paraná, Brasil), Luisa Pinto Lincoñir (Universidad de Chile, Chile), Katia Vila (Oficina Regional de Gestion del Riesgo de Desastres y Defensa Nacional, Perú), Wilfredo Ramos (Universidad Mayor de San Andrés, Bolivia), Leda Sánchez Bettucci (Universidad de la República, Uruguay), Roberto Violante (Servicio Geológico Minero Argentino), Miguel Rangel Medina (Universidad de Sonora, México), entre otros.

El impulso intelectual llegaría a Chile a mediados de aquella década. En 2017, el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) fue uno de los primeros organismos en nuestro país en publicar un Código de Ética. Años más tarde, un grupo de científicos de varias universidades nacionales conformaría el Grupo de Geoética de la Sociedad Geológica de Chile (año 2019), el cual posteriormente se transformó en la sección chilena de la IAPG.

En este contexto, el Código de Geoética se transformó en un objetivo común para este el grupo académico y profesional, el cual organizó sesiones de trabajo y seminarios durante la pandemia para conocer perspectivas y definir los enfoques del documento final.

Una de las principales exponentes de la geoética a nivel mundial es la Dra. Silvia Peppoloni, geóloga italiana e investigadora del Istituto Nazionale di Geofisica e Vulcanologia (INGV), quien también es Secretaria General de la IAPG. En noviembre pasado, la Dra. Peppoloni participó en el último Congreso Geológico Chileno, donde presentó el Seminario "Geoethics, geosciences and global anthropogenic impacts".

La Dra. Pinto señala que "en la última década ha quedado claro que los geocientistas deberían tener un rol más activo en divulgar y comunicar su conocimiento hacia la población", sobre todo pensando en los eventos y acontecimientos donde la sociedad se ve desafiada por los eventos geológicos.

"El código está escrito pensando en todos los ámbitos en que la comunidad ligada a las ciencias de la Tierra se desarrolla. Muchos de los artículos se refieren a comportamientos asociados a nuestro quehacer, por lo que el público objetivo son estudiantes, profesionales y científicos de las diversas áreas comprendidas en las Ciencias de la Tierra", agrega la Dra. Valenzuela.

Actualmente, el Grupo de Geoética se encuentra trabajando en un plan de comunicaciones para dar a conocer el código a un público amplio. Dentro de las acciones, se contempla el uso de canales institucionales, cápsulas de video y talleres de geoética para profesionales, académicos y estudiantes. Recientemente, se organizó el I Simposio Latinoamericano de Geoética, realizado en Lima (Perú), a fines de junio.

Grupo de trabajo

En el Grupo de Geoética de la Sociedad Geológica de Chile participan la Dra. Luisa Pinto Lincoñir (U. de Chile), Dr. Pablo Ramírez (U. de Chile), Thiare González (estudiante de Geología, U. de Chile), MSc. José Benado (U. de Minho, Portugal), Dr. Hernán Bobadilla (Politecnico di Milano), Nilda Lay (Consultora en Geología Económica), Dra. Tania Villaseñor (U. de O'Higgins), Dra. Millarca Valenzuela (U. Católica del Norte), Dr. Mohammad Ayaz Alam (U. de Santiago de Chile) y Alejandro Pérez (U. Técnica Federico Santa María, U. Santo Tomás).

Links de interés

Contacto de prensa

Publicado el miércoles 26 de junio de 2024